Depresión o negación, reacciones comunes luego de una angioplastia

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Medicina/ casos como el de Kirchner

Depresión o negación, reacciones comunes luego de una angioplastía

Los expertos destacan la necesidad de reconocer estos trastornos para realizar cambios de hábitos fundamentales y evitar volver al quirófano.

Por Florencia Ballarino

“Escuchar al corazón.” Es el consejo que por estos días debería seguir el ex presidente Néstor Kirchner. Tras someterse, en menos de siete meses, a dos intervenciones vasculares –una obstrucción en la arteria carótida derecha, en febrero, y una angioplastia coronaria hace una semana–, el actual diputado nacional podría tener que enfrentar ahora otras dos consecuencias posoperatorias: la depresión o la negación de su enfermedad cardiovascular.

 

Los especialistas consultados por PERFIL aseguraron que esos dos trastornos psicológicos suelen ser comunes en los pacientes que acaban de sufrir un evento coronario, y que superarlos es clave para generar un cambio en el estilo de vida, mejorar la salud física y evitar así volver a pasar por el quirófano. “Frente a intervenciones tan rápidas como la angioplastia, muchas veces sucede que el paciente tuvo muy poco tiempo para reconocer la propia enfermedad. La gran mayoría quiere retomar su vida de antes, sin elaborar lo que les pasó, y el peligro es que pueden volver a enfermarse. Muchos no toman conciencia de que estuvo en riesgo su vida y que, frente a esta realidad, es necesario un cambio de hábitos”, explicó Mirta Laham, doctora en psicología clínica y directora del Instituto de Psicocardiología.

“Otros pacientes entran en un estado depresivo porque tienen una sensación general de decaimiento. En ambos casos, es necesario acompañar la rehabilitación con un tratamiento psicológico para ayudar a la persona a sentirse mejor y a aferrarse a la vida”, agregó Laham.Depresión

 

Prevención. La angioplastia es un procedimiento que consiste en introducir un stent para dilatar una arteria ocluida, con el fin de restaurar el flujo sanguíneo (ver recuadro). Es una intervención habitual –se realizan unas 24 mil al año en la Argentina– y permite una rápida recuperación, ya que el paciente puede retomar su actividad normal en una semana. Sin embargo, los expertos advierten que para evitar que el episodio se repita hay que modificar ciertos hábitos. “Se debe seguir una dieta baja en sodio y colesterol y, si tienen tendencia a la diabetes, también en hidratos de carbono. Hay que incluir más frutas, verduras y pescado. Y es importante la actividad física, caminar al menos una hora al día”, recomendó Liliana Grinfeld, ex presidenta de la Federación Cardiológica Argentina.

Otro de los cuidados que deben seguir las personas con antecedentes cardíacos es tomar la medicación indicada: anticoagulantes como la aspirina y estatinas para bajar el colesterol; y realizar chequeos médicos periódicos que incluyan una prueba de esfuerzo para ver cómo funciona el corazón durante el ejercicio. “Es necesario, además, disminuir el nivel de estrés todo lo que se pueda”, aconsejó Grinfeld. Por su parte, Laham sostuvo que los pacientes deben modificar conductas y emociones que inciden en la enfermedad cardíaca, como la competitividad, la ira, el enojo y la agresividad. Para el médico sanitarista Edgardo Trivisonno, Kirchner debería cumplir con las recomendaciones de su cardiólogo para llevar una convalecencia exitosa. “Cambiar un rasgo de personalidad a los 60 años no es fácil, y menos para el ex presidente, quien toma su vida y la política como un desafío a todo o nada. Las consecuencias sobre su salud dependerán de qué actitud asuma, y pueden resultar impredecibles”, concluyó.

 

competitividadDos alarmas en siete meses

En menos de siete meses, el ex presidente Néstor Kirchner fue sometido a dos delicadas intervenciones vasculares. La primera fue el 7 de febrero pasado por la obstrucción de la arteria carótida derecha, a la altura del cuello. En aquella oportunidad, los primeros síntomas fueron la pérdida de sensibilidad en las piernas y brazos, lo que obligó a trasladarlo de urgencia desde la Quinta de Olivos hasta el Sanatorio de los Arcos, en Palermo. Allí fue operado con éxito por el cirujano Víctor Caramutti, discípulo de René Favaloro.

La segunda intervención se realizó el sábado pasado, en la misma clínica, pero esta vez la obstrucción fue en una arteria coronaria. En esta ocasión, los cardiólogos Jorge Miano y Jorge Mrad le colocaron un stent, esto es un balón que dilata la arteria ocluida para permitir que retorne el flujo sanguíneo.

Según el parte oficial, Kirchner fue sometido a un chequeo médico programado en el que se detectó la anomalía y se decidió realizar una angioplastia. Sin embargo, para el médico sanitarista Edgardo Trivisonno, “se pareció más a una urgencia por un episodio agudo de una angina de pecho inestable” y lo más alarmante aún es que “no se informó si la obstrucción produjo alguna lesión cardíaca”.

Kirchner pasó, además, por otras internaciones. Durante su presidencia, en abril de 2004, tuvo una descompensación gástrica, derivada de su colon irritable, y permaneció internado 72 horas en el hospital de Río Gallegos.