23 de febrero, 2011
En las personas con un stent colocado recientemente, el riesgo de desarrollar un coágulo es más alto a la mañana que durante el resto del día.
En el 1 al 2 por ciento de los pacientes, el coágulo se forma alrededor del stent, lo que puede causar un infarto cardíaco o cerebral (ACV), en especial los primeros meses después del implante.
Un equipo halló que quienes desarrollaban un coágulo al mes del implante solían tener síntomas a partir de las 7 de la mañana, más que en cualquier otro horario.
En 49 pacientes, los síntomas aparecieron a las 7 a.m. por lo menos dos veces más que en otro horario, publica Journal of the American College of Cardiology: Cardiovascular Interventions.
Esto se suma a las evidencias de que el riesgo cardíaco varía según los ritmos circadianos, que influyen en el sueño, la producción hormonal y la temperatura corporal, entre otras funciones.
"Esperábamos estos patrones y variaciones circadianas (en el riesgo de desarrollar un coágulo) porque son parte de la vida normal", dijo el autor principal del estudio, doctor David R. Holmes, de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.
El equipo de Holmes explica que la presión, los latidos y la "adherencia" de las células sanguíneas tienden a aumentar a la mañana; esto favorecería el riesgo estudiado.
Pero, ¿qué pueden hacer por ahora los pacientes con un flamante stent?
Holmes recomendó conocerlos síntomas de un coágulo sanguíneo matutino: dolor o molestias en el tórax y falta de aire, además de síntomas "atípicos", como náuseas, que son más comunes en los pacientes más grandes que en los más jóvenes.
Aun así, y dado que estos coágulos aparecen en el 1 al 2 por ciento de los pacientes, el riesgo absoluto de sufrirlos sería bajo. Holmes insistió: "Los stent son seguros, efectivos y muy buenos en la prevención de síntomas". Pero agregó que son dispositivos que "hay que controlar con cuidado".
FUENTE: Journal of the American College of Cardiology: Cardiovascular Interventions, Reuters Health