Las mujeres con depresión o ansiedad deberÃan revisar su dieta, ya que ésta podrÃa estar favoreciendo esas este tipo de emociones.
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El equipo de Felice N. Jacka, de la University of Melbourne, en Australia, observó que este tipo de trastornos anÃmicos eran más comunes en las mujeres de 20 a 93 años cuya dieta durante 10 años incluyó principalmente alimentos procesados, refinados y ricos en grasa.
Por el contrario, una dieta rica en vegetales, frutas, granos integrales, lácteos descremados y carne magra, —que reserva sólo para momentos especiales, de vez en vez, productos procesados y dulces— mejora la salud fÃsica y mental.
El equipo evaluó la dieta y las evaluaciones psiquiátricas de una década realizadas a 1.046 mujeres de la población general australiana.
De ellas, 925 no tenÃan trastornos anÃmicos y 121 presentaban depresión y/o ansiedad, publicó el American Journal of Psychiatry.
Los autores hallaron que la dieta "occidental", rica en hamburguesas, pan blanco, pizza, papas fritas, bebidas lácteas saborizadas, cerveza y alimentos azucarados, estaba asociada con más de un 50 % de posibilidades de desarrollar trastornos depresivos.
En cambio, la depresión y la ansiedad eran un 30 % menos probables en las mujeres con una dieta saludable, tradicional en Australia donde se realizó el estudio. Esta dieta es rica en verduras, frutas, carne vacuna, cordero, pescado y granos integrales.
La relación dieta occidental-trastornos anÃmicos se mantuvo tras incluir varios factores, como la edad, el peso, el nivel socioeconómico, la educación, la actividad fÃsica, el tabaquismo y el consumo de alcohol.
Pero análisis "ajustados" similares en las consumidoras de más frutas, ensaladas, pescado, tofu, porotos, nueces, yogur y vino tinto no revelaron las mismas conexiones.
Los resultados, para el equipo, prueban la necesidad de hacer más estudios para determinar si la alimentación no saludable promueve el deterioro emocional o viceversa.
Dado que la dieta se puede modificar, el equipo opina que vale la pena buscar evidencias de una relación causal entre la dieta y la salud psicológica.